La tecnología de vacío Oerlikon Leybold y el equipo de medida permiten probar las ondas gravitatorias previstas por Einstein

Después de 100 años, es un hecho: Albert Einstein estaba en lo correcto otra vez. Un siglo después, el físico predijo la existencia de ondas gravitatorias en el ámbito de su teoría de la relatividad general, ahora su existencia fue demostrada científicamente.

El equipo de vacío y de medición de Oerlikon Leybold Vacuum ha proporcionado una significativa contribución gracias a los descubrimientos de sus científicos espaciales americanos y alemanes dignos de un Premio Nobel. Esto es lo que descubrieron: La gravedad se crea porque la masa causa una curvatura del espacio-tiempo.

Los astrónomos de todo el mundo llevan ya un siglo trabajando en la imagen científica del "sonido del universo". Hasta el momento, el hecho de que la curvatura del espacio-tiempo está provocada por las masas que propagan ondas gravitacionales que se mueven por el universo no ha sido más que una hipótesis. Sin embargo, actualmente la medición terrestre de los cambios de longitud en las ondas ha tenido éxito. Para conseguirlo, se han utilizado una tecnología de medición extremadamente sensible y una tecnología de vacío comprobada de la empresa Leybold Vacuum con base en Colonia. 

Las pequeñas ondas que se mueven con la velocidad de la luz no se habrían descubierto sin un detector de ondas gravitacionales como GEO 600 del instituto Max Planck de física gravitacional situado en Hanover (Alemania). El detector GEO 600 ha tenido un papel estratégicamente importante durante la investigación. En Hanover, se desarrollaron y probaron grandes partes de los instrumentos que después permitieron a dos grandes American LIGO medir estaciones en Livingston (Luisiana) y Hanford (Washington) para encontrar la prueba de las ondas gravitacionales de Einstein.

LIGO mide el espacio-tiempo con dos tubos de una longitud de cuatro kilómetros, unidos en el suelo formando un conducto. La longitud de los brazos puede ser controlada de forma precisa a través de un sistema láser situado dentro de los tubos. Si la onda gravitacional se mueve por la unidad, los brazos se comprimen y expanden a un grado distinto. 

La detección de tamaños de aproximadamente diezmilésimas de diámetro de un núcleo solo ha sido posible gracias a la sensibilidad extremadamente alta de los instrumentos de medición. GEO 600 también contiene un equipo de medición y unas bombas de vacío y compresión secas con tornillo de la gama SCREWLINE fabricadas por Leybold Vacuum. A parte de ser fácil de usar y lo más precisa posible, la tecnología de medición debe contar con una puesta en funcionamiento rápida y tiempos de respuesta cortos. 

Se llevaron a cabo proyectos adicionales de investigación concomitante simultáneamente en Italia (VIRGO) y Japón (KAGRA) con el fin de probar la existencia de las ondas gravitacionales. Además, estos dos lugares de investigación fueron equipados con máquinas fabricadas por Leybold Vacuum y el detector de ondas VIRGO, en la provincia de Pisa, ha estado utilizando la tecnología de medición y los espectrómetros de masa de Leybold durante aproximadamente 15 años. En el proyecto KAGRA en la ciudad de Japón de Ida cuenta con el sistema de vacío más grande en la actualidad. Oerlikon Leybold Vacuum se presenta aquí con varios sistemas de bombeo SP250/RUVAC.

Las bombas de vacío SCREWLINE son bombas de prevacío de compresión seca cuyo funcionamiento de basa en el principio de tornillo. La familia SCREWLINE resistente fue diseñada para los requisitos especiales de I+D al igual que para las aplicaciones industriales. El diseño innovador permite el uso en todas las aplicaciones que requieren de soluciones de vacío de fácil mantenimiento, fiables y compactas. Una de las ventajas más grandes, que juega un papel importante en esta aplicación, es el alto grado de flexibilidad para los posibles usos. Las conexiones utilizando bridas universales o bridas de sujeción permiten una integración simple en el sistema. Al utilizar los accesorios disponibles, la bomba se puede adaptar a los requisitos del individuo que es lo habitual en las aplicaciones de investigación. Estas bombas se mejoran conectándolas a las bombas de vacío base de la serie RUVAC.

El director general de Oerlikon Leybold Vacuum, el Dr. Martin Füllenbach dice: "Esta sensación científica vuelve a ilustrar la importancia de nuestras soluciones tecnológicas para las aplicaciones de investigación de importancia fundamental. Estamos muy orgullosos de seguir acompañando y apoyando a los institutos de investigación en los años venideros".

Quizás no solo orgullo sino también alegría sería una de las emociones, ya que es posible que estos descubrimientos sean galardonados con el Premio Nobel de Física en un futuro.